Cosas que podrían suceder si dejas de consumir sacarina

Estudios científicos aseguran que una dieta sin azúcar falsa, promete un futuro bastante dulce. Por otra parte, los beneficios son tan saludables, que disminuiría el riego de padecer de diabetes y otras enfermedades.

El consumo indiscriminado de azúcar, ya sea de forma directa o a través de alimentos con alto contenido en azúcares añadidos, puede causar estragos en tu salud. Has leído y escuchado tantas veces esta advertencia que optaste por poner a prueba a tu organismo reduciendo significativamente la cantidad de azúcar en tu dieta a ver qué pasaba. Y los resultados fueron fantásticos, pero, un momento ¿la sustituiste en gran medida por edulcorantes artificiales? Mala idea.

Pensabas que cambiar el azúcar por sacarina era la opción más saludable y adelgazante, pero los sucedáneos del azúcar tampoco son la panacea para tu salud. De hecho, su ingesta repetida puede terminar por alterar nuestro gusto e incluso modifica la cantidad de alimentos que ingerimos generando un falso apetito. Vamos que, bajo la falsa premisa de estar ingiriendo sabores dulces, se desencadena toda una cascada de reacciones en tu cuerpo que lo dejan trastornado.

Los expertos insisten en que el consumo crónico de estos edulcorantes artificiales puede tener consecuencias sorprendentemente amargas. Productos químicos cuyos efectos para la salud no son nada beneficiosos y sería conveniente erradicarlos de nuestra alimentación. Cuando por fin dejas de endulzar artificialmente tu alimentación todo tu cuerpo comienza a recalibrarse, y ocurren cosas tan fantásticas como estas:

  • Los niveles de azúcar en la sangre se estabilizan
  • Tus papilas gustativas dejan de vivir engañadas
  • El light o ‘sin azúcar’ vs. una flora intestinal saludable
  • Conseguirás perder peso de una vez por todas

¿Es la sacarina la responsable de que haya fracasado tu operación bikini? Prueba a endulzar tu dieta con alimentos naturalmente dulces y redescubre las posibilidades de tu organismo para quemar calorías sin andar hambriento las 24 horas.